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Archivos en la categoría Literatura

Fallo de Certamen Pen Club

Viernes 4 de diciembre – Ceremonia de Premiación
a los Mejores Libros publicados en el 2008

COMUNICADO DE PRENSA

PEN CLUB DE PUERTO RICO ANUNCIA EL FALLO DE SU CERTAMEN LITERARIO Y LA CEREMONIA DE PREMIACION DEDICADA A LA ESCRITORA ROSARIO FERRE
VIERNES 4 DE DICIEMBRE

San Juan, Puerto Rico, 19 de noviembre de 2009, El PEN Club de Puerto Rico y su Junta, tiene el honor de anunciar el fallo de su Certamen Literario Anual, en esta ocasión para las Mejores Publicaciones Puertorriqueñas del 2008. Esta actividad será La Junta del PEN-Puerto Rico, tanto como sus vocales, se abstuvo de enviar sus libros a este certamen, tampoco participaron como miembros del jurado, para conservar la imagen prestigiosa de la organización.

Se consideraron las categorías de Novela, Cuento, Ensayo, Poesía, Antología, Teatro, Memorias, Literatura Infantil, Literatura Juvenil, entre 150 libros recibidos. Más de veinte libros fueron premiados por su calidad literaria, creatividad, originalidad, todas ya marcan un lugar de excelencia en la historia de la literatura puertorriqueña-universal.

La Ceremonia de entrega de premios literarios se celebrará el VIERNES, 4 de diciembre, 6:00 PM Sala de las Artes B, Universidad del Sagrado Corazón en Santurce, Puerto Rico.

Los autores premiados en las diversas categorías son:

1. Ana Carmen Rodríguez Colón

2. Myrna Herrera Mora

3. Ramón Felipe Medina

4. María Suárez Toro

5. María Luisa Lugo Acevedo

6. Hiram A. Sánchez Martínez

7. María de los Ángeles Castro Arroyo

8. Ángeles Molina Iturrondo

9. Tina Casanova

10. Sofía Irene Cardona

11. Christian Ibarra

12. Daniel Martes

13. Luis López Álvarez

14. Carlos Vázquez

15. Kalman Barsy

16. Madeline Millán

17. Irizelma Robles

18. Ángel Darío Carrero

19. Guillermo Rebollo Gil

20. J.D. Capiello

21. Julio Cesar Pol

22. Vanessa Knights

23. Fernando Valerio-Holguín

Durante la actividad de premiación se dará la lectura de los laudos, y estos autores conocerán los premios que les han sido otorgados, además, se darán a conocer los títulos de sus libros. Los miembros de los diversos jurados, todos personas altamente capacitadas y de prestigio intelectual, se develarán en esta ceremonia.

Se anuncia que se estarán vendiendo los libros ganadores durante la actividad, segun la disponibilidad de sus editores.

Instamos a toda la comunidad a que asista y respalde este magno evento donde el PEN de Puerto Rico celebra y agasaja las letras puertorriqueñas.

El nuevo libro de Julián Ibáñez

Un policía sin nombre, un tipo indolente, ejerce en el Grupo de Extranjería de la comisaría del puerto de Bilbao. Durante un turno de noche, el Comisario le encarga indagar el paradero de una niña de catorce años, de una familia muy acomodada de Getxo.

Nuestro protagonista descubre, sorprendido, que el padre es un antiguo delincuente, con un par de largas temporadas de trena. El desconcierto de nuestro hombre es ahora total: la madre resulta ser una mujer dulce y exquisita, en contraste absoluto, e inexplicable, con el expresidiario. Superado su desconcierto, nuestro protagonista se enamora de ella. De madrugada llega a comisaría un mensaje de los padres de la niña: ésta ha aparecido sana y salva.

Pero nada es lo que parece…

Julián Ibáñez.
Perro vagabundo busca a quién morder.
Barcelona: Alrevés, 2009.
ISBN: 978-84-937435-0-5

Haz clic aquí para leer el primer capítulo de Perro vagabundo busca a quién morder, de Julián Ibáñez.

Share ¡corre la voz, soplón!

Reflexiones: sobredosis de hematófagos

posted by: pol

He seguido someramente las taquillas de la vampírica New Moon: despampanantes (aparte del fenómeno en su conjunto, que resulta, por lo menos, llamativo). Por otro lado, esta semana me han llegado un par de tráilers para Cirque du Freak -que presagia estar por encima de la media- y DayBreakers -justo lo contrario- que estaban llenos de draculillas y que llegarán a nuestros cines en breve. No olvidemos tampoco el éxito de la serie True Blood… Hace poco, además, se había estrenado el último fascículo de la saga Underworld, y, si nos remontamos un poco más en el tiempo, a todos nos vendrá a la memoria el arrollador éxito cosechado entre crítica y público por Let the Right One In.

El otro día, un tipo comentaba en el omnipresente Facebook, no sin cierta brillantez, algo parecido a lo siguiente: “qué clase de vampiros son estos, que salen por ahí a plena luz del día y que van enamorándose como gente normal”.  Y es que es cierto que el género está experimentando cambios. Compárese a Pattinson con Bela Lugosi… La pregunta gira en torno al porqué -y creo que la respuesta tiene mucho que ver con la patología sensiblera de nuestra sociedad- y al cómo.  No cabe duda que ante un fenómeno de masas como Twilight, es normal que se dispare todo un desfile de historias aledañas.

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Alexander von Humboldt: el viaje del pensamiento.

La Jornada Semanal. Domingo 29 de noviembre de 2009. Num: 769.

“Casi un millar de cosas se llaman como él en todo el mundo: calles, ciudades, escuelas, universidades, y hasta un cráter en la Luna”: se trata del barón Alexander von Humboldt, botánico, geólogo, matemático, filólogo, zoólogo, historiador, políglota, viajero incansable y librepensador, a quien Benito Juárez declarara “Benemérito de la Patria” poco después de la muerte del humanista alemán, acaecida hace siglo y medio. Sin embargo, como afirma Esther Andradi en la semblanza que hace del autor de El descubrimiento del nuevo mundo, Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente y Cosmos, “fue olvidado en Europa poco después de su muerte”. A contrarrestar ese olvido, y para dimensionar adecuadamente un legado insoslayable, está dedicado este número. Publicamos además una semblanza del narrador y ensayista francés Michel Houellebecq, por estos días en México, así como una entrevista con el arquitecto Fernando González Gortázar, ganador del Premio América de Arquitectura 2009.

Alexander von Humboldt: el viaje del pensamiento.

Gastón Fernando Deligne y Figueroa: Selección de poemas

LOS GALARIPSOS
En la liana vistosa y empinada
funden los galaripsos su esbelteza,
como una aspiración que se anonada
-temblando de pasión- en la belleza.

Tejiéndose al imán de sus amores,
su follaje nervioso, se estremece;
y presume quizás, al echar flores,
que es el árbol amado el que florece.
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Velado desvelo

No te empeñes en buscarme
porque te perderás tú
sin que llegues a encontrarme:

que entre tantas soledades
perdido y solo, yo no
estoy ya en ninguna parte.

José Bergamín en Velado desvelo

Con Alberti y Altolaguirre durante la guerra de España.

Bi-lovers… estreno VIP

Pues si gente
estoy super emocionado
resulta que el corto animado de Bi-lovers sera proyctado en la expo manga comic de orizaba (EMCO). Me siento super emocionado.
Ya se hizo una proteccion VIP para los que apoyaron este proyecto y pues, aunque no se le puede comprar con un gainax o un ghibli he de decir que esta bastante decente si tomamos en cuenta los elementoscon los que se trabajaron ^^u

Sable 7. Especial Nocte

Hace unas semanas anunciaba la salida al mercado del número 7 de la revista Sable. Durante la pasada Hispacon, donde se celebró una presentación de las novedades de la editorial Tusitala, obtuve mi ejemplar (y algún otro número anterior), y ha llegado el momento de realizar una crítica del número, lo cual será un poco peliagudo, pues casi todos los autores son compañeros de NOCTE, la asociación española de escritores de terror (por no hablar de Fermín, el editor). No está mal como prueba de fuego.

Ante todo, una descripción general del proyecto.

Sable, para quien no lo sepa, es la única revista de relatos con formato A4 que nos queda. Fermín y su mujer, Blanca, decidieron embarcarse hace seis años en un proyecto editorial casi de guerrillas, con la sano aunque muy antilucrativo empeño de publicar lo que les apetecía, que era una revista de relatos (y cómic en los primeros números) abierta a autores de cualquier nacionalidad (y renombre). Eso, por supuesto, es muy loable, pero tenemos en un mundillo en el que ese tipo de enfoque garantiza casi una repercusión nula. Pese a todo, han perseverado hasta alcanzar su séptimo volumen… y prometen continuar al pie del cañón (eso es algo que admiro profundamente; nosotros con Rescepto, el ezine, nos quemamos en un año).

Este número, sin embargo, es un tanto especial. Fermín, que también es escritor (podéis consultar la crítica que hice en su momento de “Forastero en cuerpo extraño“), como miembro de NOCTE, propuso la edición de un Sable especial, dedicado al terror, con cuentos de los socios. El proyecto experimentó vaivenes y, cuando ya parecía muerto, resucitó y se concretó en una revista de 70 páginas, en Din A4, con trece relatos, ilustrados todos ellos por Pedro Belushi, y una magnífica (e inquietante) portada de Jonas Biorn.

Es, por tanto, un Sable bastante más homogéneo de lo habitual, lo cual no es óbice para encontrar variedad en el tratamiento y la longitud de los textos, algo bastante significativo, tal y como comentaba el mes pasado en la entrada “La longitud sí importa“.

Se abre el volumen con el relato “La necesidad del dolor” de José María Tamparillas, un texto que plantea con habilidad una situación extremadamente inquietante, la inversión mórbida de uno de los más arraigados instintos del ser humano. Hace uso, por tanto, de un poderoso mecanismo para despertar en el lector un rechazo instintivo y visceral. No sé si acaba de convecerme que, tras el suceso en sí, la acción prosigue en una especie de epílogo no menos perturbador, aunque se da la circunstancia de que la suma es tal vez en este caso menos impactante de lo que serían las partes por seaparado (tanto por pulsar fibras diferentes como por ofrecer cierto “alivio” en forma de castigo para la acción desencadenante).

A continuación nos encontramos con “Bajo París” de Juan Ángel Laguna Edroso, un cambio de registro importante hacia un cuento de estilo más narrativo, que relata las visicitudes de una pareja de investigadores de fénomenos paranormales en el sótano de un edificio abandonado por sus inquilinos a resultas de unos ruidos misteriosos. El texto va engarzando con precisión los distintos elementos hasta llegar a la resolución del misterio, que queda dibujado como una imagen repleta de posibilidades. Sin embargo, la conclusión se acomete con excesiva premura, desembocando en un final que no termina de explotar este potencial.

David Jasso ofrece en “Víctimas inocentes” un cuento que bebe de diversas fuentes, siendo quizás la más evidente “Soy leyenda”. Curiosamente, hace uso de elementos similares a la aportación e Tamparillas, aunque con consecuencias muy diferentes. Es el relato de mayor longitud hasta el momento y resulta un poco irregular. Deja la sensación de que hubiera podido extraerse algo más de la premisa y el desarrollo.

“El niño de las húmedas” de Blanca Libia Herrera constituye quizás el texto más singular de la recopilación, pues nos encontramos con un cuento escrito en prosa poética, con un lenguaje que juega continuamante a redefinir el significado de las palabras y las construcciones sintácticas. El conjunto transmite melancolía; un rito espontáneo para robar virutas de esperanza a una lucha abocada al fracaso.

Sigue la concatenación de opuestos con mi aportación, “Monstruos entre nosotros”, mi cuento maldito particular (antes de verlo impreso en este número de Sable lo había enviado a otras cinco publicaciones que dejaron de editarse tras haberlo aceptado o antes de pronunciarse sobre el particular). Como es mi costumbre, dejo que sean otros quienes lo valoren.

A continuación tenemos dos relatos breves, “Hamelín” de Santiago Eximeno, una revisión del cuento clásico del flautista de ídem, y “El hombre que nos saludaba”, de Luis Sánchez Graíño. No se trata de mi extensión favorita, y ninguno de los dos consigue ofrecerme algo especial que los haga destacar. El cuento de Eximeno al menos consigue evocar algunas imágenes perturbadoras, mientras que el de Sánchez se me antoja demasiado plano, sin que logre transmitir la desazón de los protagonistas.

Con “El ansia” de Miguel Puente se retorna a una extensión que permite un mayor desarrollo, con otra revisión, esta vez en clave (seudo)cientifista, de un tema clásico dentro del terror (o, quizás, una amalgama de varios elementos clásicos, iluminados bajo una luz modernizadora). Hacia el final se vuelve un tanto recargado, como si tratara de armonizar demasiados referentes en un único envoltorio (al menos en una longitud tan moderada), pero constituye sin embargo una aproximación interesante.

Otro relato breve, otra versión, en este caso de una leyenda contemporánea, por parte de Roberto Malo. “El ciclista fantasma” adolece también de cierta falta de garra. Sinceramente, estoy predispuesto a esperar más de Roberto (como poco, unos diálogos más incisivos). Lo siento, pero es lo que tiene aostumbrar al lector a cierto nivel.

“Siempre en mi recuerdo” de Marc R. Soto examina una figura clásica del género bajo un prisma novedoso, alterando una de sus características definitorias para poner bajo la lupa de la narración temas como la decadencia asociada a la vejez, la memoria y la cualidad cíclica del tiempo. Un esfuerzo remitificador que se ve coronado con un resultado notable.

En “El recital”, Juan Díaz Olmedo construye una historia que huye de los referentes clásicos para ofrecer una narración de tintes góticos, en la que pueden hallarse sublecturas sobre la deshumanización que tiene su origen en actitudes obsesivas. La historia gira en torno al experimento de una antigua diva, empeñada en conseguir la música perfecta sin reparar en medios ni consecuencias. Se trata de un texto que retrata a la perfección un ambiente enfermizo de compulsiones y tendencias autodestructivas.

El texto que me ha resultado más satisfactorio (también es el más largo) es “Dial”, de Emilio Bueso, un cuento ambientado en Ceuta, en los años sesenta, que tiene por protagonista y narrador al mismísimo príncipe de las mentiras, y por sufridas víctimas de sus malas artes a los quintos acuartelados en la ciudad; o tal vez sean éstos los protagonistas y aquél  la influencia en la sombra, tanto da. Los acontecimientos se vertebran en torno a un elemento tecnológico, una radio transistor, que bien sirve como ejemplo de la estupidez humana al conceder importancia a elementos que no dejan de ser accesorios (algo perfectamente extrapolable a cualquier época y lugar).

Por último, cierra el volumen “Hija de silencio y soledad” de Fermín Moreno, un cuento que, al igual que el de Blanca, juega con el lenguaje, recreando la sonoridad de la literatura de género en la época del pulp y buscando contrastar el barroquismo del continente con la crudeza del contenido. Una apuesta arriesgada que, sin duda, alentará opiniones encontradas.

Esta entrada se actualizará con enlaces a otras críticas en cuanto éstas se encuentren disponibles.

Plagio

Hoy no esperaba actualizar, pero la actualidad manda.

Por un comentario de Isi en mi anterior entrada, me enteré que me han plagiado. Tal cual. Sin mencionar de dónde han sacado la reseña y sin ni siquiera cambiar alguna frase.

Una vergüenza. Eso es lo que me parece. Aprovecharse de alguien que escribe simplemente porque le gusta para copiarlo en otro blog. Imagino que no es la primera vez que copian a alguien, así que me voy a dedicar a comentarles expresando mi cabreo. Os invito a hacer lo mismo.

Saludos. Namaste.

De la paz y la comunicación.

DE LA PAZ Y LA COMUNICACIÓN.

« EN LA PAZ COMO EN LA GUERRA MANTENDREMOS LAS COMUNICACIONES. »

 Consigna castrista.

Imagino que algunos de ustedes recordarán aquella consigna castrista que da título a este post. Esta mañana después de haber tenido un sueño en el que volvía a ser trapecista y me partía la cabeza contra otro sueño, por ese mismo sueño resbalaba cual muñeca de porcelana, esta frase martillaba mis sienes: “En la paz como en la guerra mantendremos las comunicaciones”. Como ven, vivir en París, desayunar con tostadas grilladas al aceite de oliva de la Toscana, tomar cereales con leche espesa de vaca espesa, jugo de naranja natural, café de mi adorada cafetera Nespresso, What else?, nada de esas boberías tan necesarias de mi todo cotidiano me han hecho olvidar mi nada cotidiana, aquella que viví en Aquella Isla –así llamaba a Cuba, el personaje de Marcela en Café Nostalgia. Hay a quienes les molesta que yo misma hable de mi obra. Bien, por eso lo hago. No es que sea narcisista con mi obra, es que se trata de mi obra, y debo defenderla contra los que insisten en ningunearla. ¿Es buena o mala? Para mí es la mejor, porque es mía, la trabajé yo, con todos sus defectos, que son los míos. Soy mujer y por eso padezco ese nivel de estupidez sensiblera con la obra. Me hubiera gustado ser hombre, para estarme mirando el pito todo el día, como hace mi querido Juan Abreu, quien sin embargo, a su vez, construye una obra monumental, pero desde luego que el pito ayuda a ser menos idiota. No tengo pito, debo adaptarme a que soy una idiota total y sin remedio. Y les aseguro, no es lo mismo jugar con las tetas que hacerlo con el pito; porque en otra vida anterior igual tuve pito, y eso me consuela y me permite comparar.

Mientras yo andaba comiendo mierda –como es habitual en mí-, con este asunto de postear, disentir, y además creérmelo, los Castro iniciaban sus maniobras militares, el Bastión 2009. ¡Todavía le llaman bastión! ¡Por favor, qué decadencia!

Pero con decadencia y todo, el bizco Ahmadineyad visitaba al Mico Mandante, y los Castro armaban su Bastión 2009. Esto quiere decir dos cosas, y fíjense que sigo comiendo cáscaras de piña, porque ahora mismo podría irme a un museo, o a la Comédie Française, o a un restaurante a zamparme una buena “Dorade” o mis “Huîtres” preferidas en el Quincy, les fines clarettes, n’est-ce pas, mon cher Rogelio? Y sin embargo sigo comiéndome el millo del Bastión de la morronga 2009 (ah, ya saben que puedo comer ostras, caviar, beber champán a gogó, pero también escribir con lenguaje solariego y discutir en una esquina por un pan con dulce e’ guayaba y quesito crema, esa soy yo, yo soy así, o yo soy esa, que diría la Pantoja, los cubanos creemos que provenimos de Góngora o Quevedo, no, en su gran mayoría provenimos de la Pantoja).

El Bastión 2009, aún cuando el presidente norteamericano Barack Obama haya extendido esa ramita de olivo de la paz de la paloma del descarado ñángara de Picasso (que fue ñángara a última hora, porque Dora Maar se lo pidió: “acaba de pintar Guernica que ya todo el mundo se ha puesto en contra de la guerra menos tú… no, no pintes el sol, los soles te quedan malísimos, pinta un bombillo”, él se lo agradeció pintándola en  cientos de miles de cuadros como La mujer que llora), pues decía que ese Bastión 2009, aún cuando el mundo entero intenta desmilitarizarse, abogar por la paz y la ecología (que hasta yo de comemierrrrrrrda me compré un bombillo que dura ocho años, pero que tarda 15 minutos en encenderse, el otro día por nada me parto una pata por culpa del ecologismomecagoenelcoñodelamadredelalgore), pues Cuba, o sea, los Castro, inician maniobras militares, en respuesta de la paz de los “atti’tas de la ceja” (los artistas de Zapatero que manifestaban por la paz, ¿recuerdan? Lo deben haber olvidado porque ya no manifiestan, aún cuando Ahmadineyad tiene la bomba, los rusos tienen la bomba y los tanques, y los cubanos tienen a Ahmadineyad, a los rusos, y al Mico Mandante que le compró tanques a Zapatero, todo muy pantojeril). ¿Recuerdan cuando yo publicaba aquellos artículos incendiarios en las Tribunas del periódico El Mundo en contra de Zapatero y que todo el mundo me señalaba con el dedo, y enviaban a la escritorafaltaetinteenelpelo para responderme? Todavía Raúl Rivero estaba en la cárcel, y ella pedía más años para Raúl Rivero por ser, óiganlo bien, un asalariado del imperialismo yanqui. Cuando Raúl Rivero salió de la cárcel a ella la pusieron a escribir junto con Raúl Rivero en una cosa ahí sobre Fidel Castro, una conmemoración de la revolución –jamás de la dictadura-. Menos mal que RR la puso en tres y dos, a lo suave y caballeroso, yo le hubiera espantado un gaznatón. Pero yo recogí mis cheles y a empezar de cero.

Yo le vi la ceja a Zapatero al momento, la ceja de Obama se la vi tarde, porque como todo el mundo sabe a mí me matan los mulatos, y en lugar de verle la ceja andaba enfrascada en otra cosa, ya saben, yo soy una chabacana, muy de batica de casa al igual que Mercedes García Ferrer; y aún cuando me enfundo en mi abrigo Dior y mis sombreros y mi cartera Prada, voy mal vestida para algunos, yo diría que mal combinada, porque un abrigo Christian Dior no debería combinarse nunca con una cartera Prada. Monsieur Dior era todo un príncipe burgués, Prada una comunista que se enriqueció haciendo carteras con la tela de los paracaídas americanos que defendieron Europa cuando la Segunda Guerra Mundial. Pero como se ha puesto de moda, y a Muccia le gusta las comepingás que yo escribo, pues le hago la publicidad a la casa italiana portando con toda elegancia una cartera de ésas, aunque de agneau plombé. Muy ecologista.

“En la paz como en la guerra mantendremos las comunicaciones”. Fidel no reflexiona desde hace ratico, ya va y dicen –y hasta yo pienso- que se murió, es posible, en ese margen de posibilidades tan amplias que poseemos los cubanos para predecir el futuro, cabe una, la de la muerte definitiva, ya que puede haber otras, la muerte suspensiva, por ejemplo, o la muerte presentida, o la muerte a secas, pero situada en ese limbo sin anuncios que no hace de ella una muerte real. Y la otra opción del Bastión -¿vieron? Ya hice una rumba- “la otra opción del Bastión, cumbaquín, cumbacán”. Eso también tenemos los cubanos, de todo hacemos un showcito con rumba de cajón, o a falta de cajón con lata de queroseno (aquí si dices luz brillante nadie te entiende, esta gente no sabe hablar). La otra opción, seamos serios, es que el Mico Mandante se apresta a invadir Colombia, y Cuba mandará, Bastión 2009 mediante, la carne de cañón. Y la gente irá contenta, porque así podrán viajar, como cuando África, ¿recuerda? Que se fueron en avión y volvieron por barco en cajitas concentradas, y no era precisamente carne rusa. Y podrán comer mientras las bombas les pican junto al tronco de una oreja. Muy gracioso todo, muy pantojeril.

El Bastión 2009, en cualquier caso, tendrá invariablemente una conexión con La Pelona, y mientras tanto, señores y señoras, los blogueros seguiremos posteando, aquí y allá. Aquí con conexión, allá sin conexión pero con Twitter, que es ya el desarrollo del desarrollo; el capitalismo este francés está muy atrás: cuando no tengo conexión no tengo Twitter, allá en Aquella Isla cuando no hay conexión de todas maneras hay Twitter, de a porfía, que diría la Pantoja. Y es que todas las revoluciones se hacen ahora a través de Twitter, lo virtual es lo máximo, la tortura de la dictadura es con Twitter por medio, sino no. Toda esa gente que se murió en Irán, si no hubiera habido Twitter, vaya usted a saber quién se habría enterado, y la que se muere en India, Paquistán, en Afghanistán, en casa de la madre de los tomates… En fin que toda esa gente se muere para que algún día todos los hombres y las mujeres de este mundo puedan acceder a Twitter. Sin duda alguna Twitter es una gran esperanza para la humanidad. Yo les propondría que a partir de ahora cada Twitter sustituya su cara por la cara de un masacrado, pero no esa cara sonriente que da “el placer” de haber muerto acribillado por una bomba de la cintura para abajo, no, yo sustituiría la foto del perfil por ese hueco sangriento, sin ojos, sin boca, sin nariz, que evidencia que el finiquitado apenas pudo disfrutar del “goce” de que sus piernas fueran amputadas y sus riñones hechos tiras, y los pulmones polvo, y el corazón y todo el cuerpo mierda sanguinolenta… Y que todos al unísono Twittemos aquella consigna tan “humanista” del castrismo: “En la paz como en la guerra mantendremos las comunicaciones”.

Y que Chávez, Ahmadineyah, los Bolos, los Castro, despinguen tranquilamente el mundo, incluido Estados Unidos, para que se enteren los de Miami, apañados con la mejor de las sonrisas del Hombre Nuevo de la Ceja: Obama.

Yo seguiré comiendo de lo que pica el pollo, del lado de Oscar Elías Biscet, mi héroe. Ya sé, es probable que Biscet aún no sepa ni lo que es Twitter, lo que hará de él un prisionero viejo y antiguo con cero probabilidad de que el mundo se entere de que existe, pero lo que significará también una ventaja individual, porque de este modo, cuando en su celda lea El Pájaro de Juan Abreu, todavía podrá imaginar a un ave volando en libertad, y no a un pájaro tieso y congelado en una pantalla de computadora.

Zoé Valdés.

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