“Los hermanos Karnicero y el cultivo de marihuana”
Enrique Fornés Angeles / Los hermanos karnicero decidieron cultivar marihuana el mismo día que falleció su progenitor. Su padre había sido guardia civil infiltrado en la FAI (Federación Anarquista Ibérica) en los años de la posguerra. Incluso estuvo cuatro años en la cárcel, como falso prisionero, infiltrado, relacionándose con conocidos presos de izquierdas.
Constató que ya habían matado a todos los Maquis cuando estando en el bosque, de infiltrado, se encontró con otro guardia civil de su mismo cuartel también vestido de campesino. “Aupa, si somos del mismo cuartel, volvamos a casa, pues eso es que ya no quedan Maquis, hemos asesinado a todos”.
El hijo de puta de Papá karnicero murió en 1978, no pudo superar el miedo que le causó la legalización del partido comunista.
Todos sus hijos eran chivatos profesionales.
Alberto Karnicero, el hijo mayor, nacido en 1945, se infiltró entre los anarquistas catalanes de los años 70. Pasó informes sobre más de 200 personas, causante directo de brutales palizas y algún asesinato de jóvenes anarquistas en cuarteles de la guardia civil.
Amparo karnicero, la única hija, se casó con un chivato, al único objeto de vigilarlo y que pasara informes veraces. La Guardia Civil siempre juega con la baraja marcada y un as en la manga.
Silvestre Karnicero, el hijo pequeño, nacido en 1951. Tenía una imprenta “underground” en Sevilla, lo cual le permitía relacionarse con comunistas y anarquistas, vigilando sus movimientos. Era el chivato Karnicero que más daba el pego: “Parecía tan de izquierdas con sus barbas y el pelo largo!”.
El caso es que plantaron un cañamón el mismo día que falleció su padre. La semilla germinó y en seis meses se hizo una planta de 3 metros de alta. La cosecharon y se fumaron un cogollo. A los cinco minutos se les aparecieron espíritus de socialistas, comunistas, anarquistas, con palos, hoces, martillos y pistolas. Les dieron a los hermanos Karnicero una samanta de palos.
Los tres hermanos Karnicero sufrieron un derrame cerebral por consumo de marihuana. Actualmente viven en estado vegetativo, que solo se ve alterado en los varones, cuando sufren un fuerte dolor en el testículo izquierdo. Ya no causarán más daño.
Y cuando mueran, irán a parar a la misma olla en la que se retuerce su padre, donde un ángel Serafín, con una triste sonrisa, alimenta el fuego.
Viva la creatividad, las ideas, la paz y el intento de justicia. Viva el socialismo. Gora Euskal Herría. Vixca el Paisos Catalans.




























Pretor dijo
4 de Enero del 2010 a las 2:59 pm
Fantástico relato breve. Muy bueno.
Hassanal Bolkiah dijo
18 de Enero del 2010 a las 5:57 pm
Me encanta este relato, buenísimo….como decimos en Brunei…Mil camellos con finas sedas, rubies y esmeraldas parten hacia España como premio al autor de tan bello relato.
Don Justo López, director dijo
18 de Enero del 2010 a las 6:04 pm
Bonito relato…me recuerda a situaciones vividas…es muy real. ¡Enhorabuena!
Hassanal Bolkiah dijo
21 de Enero del 2010 a las 8:54 pm
Alá Ham duli lá…me quito el sombrero ante este relato.
Mil camellos cargados de oro, rubiés y finas telas de seda y armiño, parten hacia le autor para rendirle homenaje a su creatividad en el relato.